Lesiones por sobrecarga en codos

El entrenamiento constante puede muchas veces generar lesiones por sobrecarga. La sobrecarga se entiende tanto para movimientos realizados con peso excesivo a lo recomendado y también por la repetición seguida de un mismo movimiento. Las lesiones por sobrecarga suelen producirse además por un mal movimiento o una incorrecta ejecución de un determinado ejercicio.

En el caso de lesiones por sobrecarga en el codo, la más común se denomina epicondilitis, y consiste en un trastorno músculo-esquelético doloroso del codo. También se llama codo de tenista. Se localiza sobre el epicóndilo lateral del codo, en el área del húmero donde los músculos extensores del antebrazo se insertan en el hueso. Si la lesión radica en el epicóndilo medial (epitróclea) se denomina epitrocleitis (codo de golfista). Los síntomas consisten en sensibilidad local en la zona de inserción muscular en el hueso y dolor al contraer los músculos. En el caso de la epicondilitis aparece dolor cuando se produce la extensión (estiramiento) del antebrazo.

La lesión está producida por un desgarro muscular cerca del punto de inserción en el hueso o por tracción del periostio (que cubre al hueso). Esta lesión inicial produce una inflamación de evolución lenta.

El tratamiento ideal consiste en el reposo del codo, evitando todo movimiento, lo que suele ser difícil. Son útiles las coderas que limitan la extensión del antebrazo permitiendo ciertos movimientos pero restringiendo los perjudiciales. Las inyecciones locales de corticoides pueden aliviar el dolor, aunque la propia inyección puede producir dolor al principio. La fisioterapia y los ultrasonidos han demostrado su eficacia en el tratamiento de la epicondilitis. En un pequeño porcentaje de casos es necesaria la cirugía. Suplementación con glucosamina y condroitina han demostrado resultados positivos en el tratamiento de este tipo de lesiones.