¿Se puede quemar grasa de manera localizada?

 

La respuesta a esta pregunta es sencilla: en principio NO! La grasa corporal es una reserva de energía del cuerpo, es decir una fuente de combustible almacenada que para ser “quemada” debe ser utilizada como lo que es. El problema radica en que el cuerpo no utiliza esta fuente de energía de manera localizada, sino muy por el contrario recurre a sus reservas de forma general y dependiendo sobre todo de la genética y de factores hormonales de donde sacará primero y más rápido esa grasa.

El mito de creer que realizando un trabajo específico sobre la musculatura de una zona ayuda a quemar las grasas de este lugar es solo eso un mito. En primer lugar porque los músculos utilizan en primer orden el glucógeno acumulado dentro de ellos mismos, es decir si hacemos encogimientos abdominales nuestro cuerpo utilizará en primer lugar los depósitos de glucógeno acumulados dentro de los músculos abdominales, si el trabajo persiste y estos depósitos se acaban el cuerpo comenzará a descomponer proteína muscular del mismo músculo trabajado para producir más glucógeno en un proceso llamado gluconeogénesis; esto último no es muy favorable para mejorar la estética corporal ay que se perderá masa muscular de esa zona y también tonicidad (el músculo se vera más plano y blando, todo lo contrario a lo deseado). Sin embrago no ocurre lo mismo con la grasa de esa zona, ya que no existe una conexión directa entre el músculo y la grasa que lo recubre, además el ejercicio ideal para promover la pérdida de grasa corporal es el ejercicio aeróbico de baja o mediana intensidad, acompañando obviamente por una adecuada alimentación e idealmente de una correcta suplementación. Y en segundo lugar porque el ejercicio muscular de una zona determina produce como desecho de la combustión del glucógeno una sustancia llamada ácido láctico el cual inhibe la descomposición de los ácidos grasos y su posterior metabolización.
Por lo tanto el ejercicio muscular de una zona determina solo logrará aumentar el relieve (levantar y dar forma) y la tonicidad (endurecer) del grupo muscular en cuestión, lo cual es mucho y es muy positivo tanto para la estética como para la funcionalidad de nuestro cuerpo; pero nada hará para reducir la capa de grasa que recubre esos músculos.
Sin embargo existen medios mecánicos y químicos que sí promueven la movilización de los ácidos grasos de una zona determinada, como ser la utilización de cremas y geles reductores que combinan distintas sustancias destinadas a promover la descomposición de las grasas de la zona en donde se aplican, facilitando con ello su posterior utilización como combustible.
Así que ya saben, si quieren tener una panza plana y tonificada o una cola dura y redondeada libre de adiposidades localizadas en exceso, hay que combinar el ejercicio muscular, con un adecuado trabajo aeróbico apoyado en una correcta nutrición y con la aplicación de cremas y geles reductores de comprobada eficacia.. Y esto es válido para todas las zonas del cuerpo.