| Por Michael
La
dieta en este período tiene por principal objetivo lograr el
mayor desarrollo muscular que sea posible, incrementando con ello el
peso corporal. Sin embargo este período no debe ser una licencia
para engordar, ya que no es lo mismo aumentar de peso corporal a base
de ganancias musculares, que hacerlo en base a un aumento descontrolado
de la grasa corporal y una excesiva retención de líquidos.
Es por ello que si bien es casi imposible ganar masa muscular en cantidad
sin aumentar en cierta medida la grasa corporal, en este período
no debe descuidarse este último apartado, es decir debe intentarse
no engordar de más y al vicio.
Para lograr estos objetivos lo primero a tener en cuenta es que deberemos
consumir más calorías de las que nuestro cuerpo gasta
día a día, ya que es este sobrante de energía el
que nos permitirá construir masa muscular. Es fundamental mantener
una ingesta de proteínas elevadas, ya que son estas las que aportaran
la materia prima para crear más músculo. También
es importante lograr un aporte continuo y sostenido de glúcidos,
ya que estos son la fuente de energía preferida de nuestro cuerpo,
lo que nos permitirá llevar a cabo todas nuestras actividades
diarias, incluidas el entrenamiento, la recuperación y el crecimiento
muscular, sin tener que recurrir a otras fuentes de energía como
ser nuestros músculos, lo cual nos llevaría a un indeseable
estado de catabolismo muscular. Y por supuesto un correcto y suficiente
aporte de ácidos grasos, para asegurar el correcto funcionamiento
de nuestro metabolismo. 
Las cantidades y proporciones de estos tres macro-nutrientes dependerán
de cada caso personal, teniendo en cuenta la edad, el peso, la actividad
diaria y por supuesto el sexo. Como norma general podemos decir que
la ingesta de proteínas deberá ser de dos a cuatro gramos
de proteína de alto valor biológico por cada kilogramo
de peso corporal, es decir que un sujeto de 70Kg.de peso corporal deberá
ingerir por medio de la alimentación unos 140 a 280g.de proteína
preferentemente de origen animal por su alto valor biológico
(una excepción a esta regla es la proteína de la soja
que posee un amino-grama bastante completo). Esta gran cantidad de proteínas
deberá ser consumidas en forma proporcional a lo largo del día,
preferentemente repartidas en seis comidas diarias, para lograr este
objetivo son de gran ayuda los suplementos de proteínas en polvo,
ya que nos permiten obtener un gran aporte de proteínas de excelente
calidad de manera práctica y económica.
Los suplementos nutricionales en polvo
son muy efectivos para compensar y/o sustituir comidas, para eso
fue pensado y diseñado RX de Nutrar, un reemplazante de
comidas que aporta 36% de proteínas de alta calidad y 58%
de hidratos complejos. |
La cantidad de hidratos de carbono deberá ser proporcional
a la cantidad de proteínas consumidas, a razón de 1,5
a 3 gramos de carbohidratos por cada gramo de proteína consumida,
es decir y siguiendo nuestro anterior ejemplo en el sujeto de 70Kg.que
consume 140g.de proteína al día, la dosis de carbohidratos
será de 210 a 420g.de carbohidratos diarios. Estos también
deberán ser consumidos a lo largo del día repartidos en
cinco o seis comidas diarias, pero ingiriendo más cantidad por
la mañana y menos por la noche, osea de manera decreciente a
medida que transcurre el día.
Y por último la ingesta de lípidos no deberá superar
el 20% del total calórico de la dieta, asegurándose que
logramos aportar a nuestro organismo todos los ácidos grasos
esenciales, para lo cual es recomendable consumir una o dos dosis diarias
de aceites vegetales no hidrogenados y de ser posible alguna grasa que
provenga de peces de agua fría. Un excelente suplemento que además
de aportar ácidos grasos esenciales y fosfolípidos (contribuyen
al mejor funcionamiento de nuestro cerebro), también aporta una
gran cantidad de otros nutrientes es la lecitina de soja, ya sea en
cápsulas o en jalea.

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